Abril de cuidado jardinero conozco, que vivificas a todas flores, a múltiple pulir tus labores, a mi magnolia, que venero; abril, tu placentero haciendo posar los sin sabores, brillan los desamores, marchitando sus albos resplandores, luces sien y señero contemplo a la lozana, tanto llena de virtud como de una fe, lucida, que mortífera, lloro, los pesares como mañana a mañama, trae la fontana, guardando en tierra confundida mi seca lágrima, hermosura qué tan ella priva y tejer la silente marcha entre pinceles, y los más crueles que hacen a mi alma esquiva. Förüq y Leannán-Sídhe El Inocente
Cuanto te acercas a mí miedo intuyo somero sin rivera a estar cerca, más cuanto te alejas miedo a estar sin mí alegas, dijo un librillo, franca tu vera destrenzo, viva esta espuela, horizonte vasto me acercas como lloverte amor sin cesar, paraísos yertos sin escalas ni vals terreno, puridad acaso bastó como lobo de orejas afiladas sin aullar no era lobo, me acerqué hocico he irremediable contestó un azar de tres caras y nueve venas razones, como derribar la franca tapia verja de nueve cerrojillos iridiscentes, los ángeles valientes morían primero sin ascua eterna ni mármol florido, quizá puede como alimento de vano murmurio, hoy oso al por mayor reminiscencias al recto lado, acompañar tu furor de armas, desde nimbo pasajero, y desquicias propias trasmutadas, al impetuoso servir de la llaga, Pléyades cercanas como resoplar la luz y capturarla a ojos fríos, indicio que su halo dicta inspiración a raudal, halo indiscernible que casi saboreas confines, de sosegada dicha ...