Mi transparencia habitada, mi desnudez mojada, no teme a la luz, todo se vuelve azur y verde paisaje de mi centaurea idea, invocando la presencia de tu latido sensitivo en tu piel, y hoja perenne de carne, noche eterna desciende, de cuerpo encendido magna tenebras, trémula cima, risco, de tu garganta extasiada, eterno canto, prima mi vena. Ya brazo aeterno, lux, et miles, nocturnae, noctis, ave instante, claridad de tu calma, yo vine buscando fuego; tus ojos mienten bonita, tus manos siembran verdad, ebrio de amor, luz, de música afinca mi suavidad, mañana caerá pájaro rumoroso. De canción yerguido, afila su trino. Mojado a primavera, a pétalo fresco, que tallo yerguido, día que su cesped gotea, mi fiebre no perdona, anhelante no veo luz última, dentro del ruido abro puerta, abierto en obscuridad; siente mi corazón, siente mi creencia, siente mi nombre. Aquí quedará, mas, no habita escape. En este silencio. Quédate, bienvenida a tu nueva realidad. MIGUEL ESTEBAN MARTÍNEZ GARCÍA CASTELL...
Puedo contener todo lo que ven mis ojos, menos, lo que estos no ven, generación ciega era de boca gris, generación de boca pez muerto, amo y amarte, de ente, vil, intransigente, susurros me florecen lo indecente, reo soy, arrastro sogas cuantas muertes traigo, yo ni cuento, justo mi descanso, rebrilla mi rayo, pude conocer, le interesó ver un ruego, y un lamento áspero, aquí asciendo, necesidad es necesitar algo, si no hay problema que cuestión atañes solucionar, silencio habla, nadie escucha mil máquinas vocean tu camino, silencio procaz, silente es vértigo capaz, sí, capataz del brillo primero, silencio que me hablas de una solución, seré que ya fui, y seguiré siendo, el mejor agricultor mi propia profundidad, en oscura rienda tiempo gira, alto, declara insolencia camina, traigo que guío, no esconde ni su ruido, cincuenta lagartijas traigo en pechera bolsillo mi corazón, soy el fugitivo partío, navío su regio valor, cabalgó décadas corajes, y navajas entre valles y sierra...