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Noche insurrecta III

   Haces que tiemble, que cante mi corazón, inhumano, saciable... Alzadas tus curvas de pechos arrastrados al torrente tu espalda, horas, y memorias del  severo espejo; de este constructor de tiempo, oh de riberas intangibles asidas tus sombras parecen, mojar las tierras de mi silencio asordinado que aflora e innegable desvanecer que yo te ame ayen de mares y subrepticias, aún así de pretérito disuelto y silabario denso, densa blanca y obscura me brotas savia, semejante a marjales y altos eriales de amor sí, vaticíname infraterrestre, un embrujo tus cabellos desnudos, estas arenas laten impás deseoso bajo honda agua, oh sangre Mercurial oscilante, electrificas mi mirada, roca de mi cuerpo desnudo, solo en la penumbra, te amo sí, un día para siempre, para así por fin no olvidarte nunca, ni tus destellados iris insomnes, ni tu arrullo de guardería de estrellas, que si alcanza desvela, desemboca de una vez en palabra mi silencio, oh blanca, de ribera palpable, piedra bella, ...
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Cosmos mental

 AVIDEZ EN LABIO DE FUEGO 2026 Efímero corre el segundo, sin saludar, sin preguntarse así mismo si todo sigue igual, avanza la manecilla de mi reloj, hoy es noche obscura en bandera, noche yerta,  que descubro mi tierra que late, profundos pilares destartalados que me alzan, recorrido intranquilo de mi alarido, que muerde al conocerte, he oído estaciones parar, y mi carne que se funde bajo tierra abierta, frente mis ojos, nebulosas abren, crepitan,  he nacido yo d esta llameante ascua, Sol ferro blande su noble falcata, dentro mi carne, la vida bulle, su caída resplandeciente; toda carrasca me dibuja a ese dorado tordo, atardecer de un murciélago Myotis me cuelga y choca mi idea, allá desde la ojera férrea. hoy mordí el firmamento anidado, en tu mirada florida, soy experto,  recio como un lobo, frío de segmentos en fundición del hielo maestro de mi espada,  escucha el brillar de mi navaja jamonera, yo soy descendiente del anhelo, ámame como se ama sólo una vez, ...

Flor esposa del Sol

Amanecer dorado de mi vida entre tus pétalos  iridiscentes rayos crepitan te otorgan y conforman vida de luz somera caricia las hadas tu amor elemental  qué lanzas que de ojos te apoderas fulgor de raíz a entraña  esposa de sol que tu lucero reflejas adorada de mi vida vida en color de maravilla honor y corona de difuntos  camino de luz Gloria del sendero mejicana belleza pura de caricia frágil y encantada  sopor de soldados alados atracción irremediable  savia dura Hierba del podador Flamenquilla belleza incansable  de cada estación  oro vegetal de flor. Lágrima de Nereidas  crisoles imantados  son tus cabellos alegría de verte amarillo imperial  tu flor que renuevas y como tu lindeza jamás muere caléndula humana de mi vida déjame ser tu abeja por un día, ser tu mensajero  Mi alegría del camino Caléndula maravillosa fuego de Eros, estruendo de todo albor terreno a ti te alzo a ti te amo como eres irrepetible, hermosa sin igual...

Rectitud

  Despierto con tu luz,  miro tus ojos en la luz del sol ahora es el lado del ángel. Esto es realidad,  miro la ventana  feliz fondea mi pasado, busco en la lluvia  busco en miradas procaces alguien me dé calor, alguien me dé amor cierto que solo una persona se encuentra  buscando misma cuestión. Miro fuera la ventana  solo yo navego esa lluvia de ayer, con tez de piedra torna gris mi idea. Miro al ángel 😇, al rayo de sol, llueve felicidad  a mares, y yo mismo bajo ella, queriendo capturar una estrella ⭐ con un cazamariposas. Soledad destruye el resto de mi mente, es barquito de papel  un día navegará tu agua mientras hoy, te miro en la ráfaga  de viento sobre hoja colgada una telaraña 🕸️  vida, que dicta lo que vive Muerte, quizá sólo sea su pausa. Calor, protección 🪬  solo estados de uno que no encuentra quién ser. Miguel Esteban Martínez García  El inocente  Förüq y Leannán-Sídhe 

Oda a la Herida

  Mía que no tuya ha de ser la herida vestida de ababoles carmesí  Abrochada de brea, tinta sanguinosa Hermana de rojo hilo y madre fortaleza pedernal. Herida vestida de chiquilla Flor grande cuan dolor cicatriz de felicidad fría  entre fierros y colores bordados. Momentos que te regaron vidas someras que te alimentaron alma mía herida mi ser Quizá sólo yo te entiendo, quizá sólo eres dolor inmanente piedra viva, qué naciste para indicarme qué sigo vivo y amo. Hasta estallarte al viento  la cuantía del amor que llevo dentro. Reflexión: Una herida sí nace, es nuestro deber  alimentarla, mecerla y en amor volverla portal a nuestra ingeniera felicidad. Förüq el Inocente