Soy adicto a tu felicidad extasiada, más que tu sonrisa risueña que afán de misterios y un mundo girando en torno tu vera, algo del placer maravillado, he nacido para sostener tu negra rosa y vals de estrella desapagada justo mi vida baila tu idea susurros de comparsa mi mano vera de sol volveré a iluminar tu parpadeo, y cada noche que aullo, reverbera mi pulso ingente atravieso el sonido viéndote ahora mantengo el lado, cada cuestión cada uno de tus supiros escalo tu espalda y nada dejo bajo de atrapar mi lado, fulgor entre estambres cada flor es tu prímula escarlata, no vine del suplicio dormido, no, no es piedra, es mi corazón, capullo o gusano que hila su capullo, cuenta atrás, no hay fiebre en mi mente el delirio queda escueto, soy llama, fulgor asido de amada creación, lo que eres, universo centellante amor de lunas sedientas, salvaje compostura, ímpetu flamante, arquitecta, mineral candente, blandido diamante. Mi secuaz espera. Förüq y Leannán-Sídhe
Día más de aquel día, y otro día menos, sin verte, sin elaborarte palabra chica de silencio precoz, ganancia la vera lisonjera, para sentir la espera de un cubo agua sin poso ni fondo, Semana ya cuelga y sin verte fragancia tal vez olerte, de mundo sin prisa sin ascua tal vez, ciego de sueños rumbo de tijera, vela y astrolabio, de esperanza en desierto incoloro, nueva vida sin mar, sin merecerte, nueva vida y mañana tu estela podré conocer, quererte insípido saber deriva de llama, tormenta que eleva mi corazón, alzo versos que no morirán porque conocerás estas dulces, pequeñas palabras de silencio te llaman a tientas te gatean a través la noche, cálculo y brújula que te cierne cada deslumbrado día, cara al rayo, y tú me miras, de ojos líricos trasiegas montañas me nacen, contestando tu querer nunca más sin mí me apelará de alma ciega indiscernible, miras dulcísima que verdad te hace materia, cuerpo, que alma. Muerde y palpita mi rama de chopo que amura mi estrella arr...