LA ENEIDAD ETERNAL Al fin de los tiempos ocurrió un concilio, se necesitaba forjar en último concordato, la última concordia, la última unión en acuerdo bajo palabra la única voz universal hacía todas y cada una, necesitaban todos forjar la llave de sangre uniera todas auras vivas y muertas para pudiera regenerar la vida a partir de la luz y obscuridad soberana. Heimdal guardián los nueve mundos y cada puente vivo-muerto, no agachó cabeza era encargado entonar en Gajallar horn, al concluir el final del comienzo enunciado, la solución final quedó forjada aquella llave abre el destino a la vida su comienzo. Subrepticia aquella llave y virtud jamás enseñada, era y es el único trampantojo y mentira verdadera asumida y creada indestructible, una llave real imitaba la realidad que podía abrir, pero la realidad abría no era existente, por eso la llave y virtud universal forjada en el Amor es la Subrepticia vive en cada sangre. Autor: Miguel Esteban Martínez García Contenido PRELUD...