Me crees sano eje primordial de locura recta estado de mente carnívora de libre asilo y rectitud de idea lujuriosa de alma abierta de perfecto corazón sonrojado, estudio tu noche escape gratuito siente mi pérdida de control, movimiento toca mi piel nunca girones, nunca desgarrada. Entero duermo tu sigilo multitudinario sin perder mi control toca mi rostro cierra mi corazón desvencijado, decibelios de pequeños secretos dentro la sin razón, arterial lustre jamás postrado, son venal, asirme, colgarme y afilar el cable con navaja, sí, afilo que puliendo no necesito sayo, un dicho y lo bien hecho bien parece, tenerte entre millones de vendas y miles tiritas grande en horario alas diurnas, noche ensuciando manos te siento costando más, guiso, que especias en resultado a finales, oscuridad tu negra ala lágrima por lágrima cardenal es mi espera, todos mis pecados te giran, dentro mis deseos una vuelta al sol, algo inimaginado tú escuchas los clamores, todo llama esperanza lo que no...
CUERVITO EN MANO I HOJA Apenas si soy más que los almendros poco llego a más que su blancura revuelo que duramente sí pretendo otro consuelo que ser razón a poco sin razones. Demasiados que por amor resultan vivos, los muertos fundamentos de mi deseo; apenas si consigo elevar con mi vuelo salvar testimonios yertos que cautivos. Vestigial granate soy de un resquemor del ir cantando meloso en terrazgo seguro. Almendro místico que jubiloso paradoja rendida que libera maravillas, cima de una dicha adquirida II HOJA Canta el que siente, señores, y escribe calidoso quien puede, perpetuo de condenarse cada día, estacando el mar de congoja, y de agonía, allí donde vista no alcanza, humildad, y vigor en la mañana, campaña que regia canta, y tañe campana, a la gloria inhumana, desdén de flores, y muertes armónicas, cifrado el dios cristiano, en su soberanía excelsa, honda como alto cielo constancia parca de tierra, nuncio de toda vida plena. III HOJA Todo beso una ternura fraga...