Haces que tiemble, que cante mi corazón, inhumano, saciable... Alzadas tus curvas de pechos arrastrados al torrente tu espalda, horas, y memorias del severo espejo; de este constructor de tiempo, oh de riberas intangibles asidas tus sombras parecen, mojar las tierras de mi silencio asordinado que aflora e innegable desvanecer que yo te ame ayen de mares y subrepticias, aún así de pretérito disuelto y silabario denso, densa blanca y obscura me brotas savia, semejante a marjales y altos eriales de amor sí, vaticíname infraterrestre, un embrujo tus cabellos desnudos, estas arenas laten impás deseoso bajo honda agua, oh sangre Mercurial oscilante, electrificas mi mirada, roca de mi cuerpo desnudo, solo en la penumbra, te amo sí, un día para siempre, para así por fin no olvidarte nunca, ni tus destellados iris insomnes, ni tu arrullo de guardería de estrellas, que si alcanza desvela, desemboca de una vez en palabra mi silencio, oh blanca, de ribera palpable, piedra bella, ...