I Surtida de verdes aguas va mi frente no sé de las verdades ocultas, ni de la sapiencia que lleva una noche clandestina y su sigilosa carcoma. Gira mi peonza sobre el mismo asunto; surtidor de reflejos, brillos como deseos prevalentes. Oh, luces naturales, sidéreo vagón estruendoso sobre vía de los infinitos asuntos. II Antes de mi camino sea penetrado por rosas áureas, lijo el éter puro. Tu corazón azul, inmaduro. Ventalle las mozas bañándose en Rivera y bosque sórdido donde todo comienza y nunca acaba. Firmeza entre mi carne sujeta. De voz jovial y ciruelas como senos tersos. III Tu sonrisa 💟 evidente no es secuela ni broma perenne. Sol mío de occidente noche va serpeando que casi aparece. Nacer, brotar, eclosiona mi ceporro, que la vida sin palpitar ¿Crees que tiene fuente? Más feo que un desacato, sería dejar cesar su corriente, y dejar caer maduro el membrillo su árbol. castellano Miguel Esteban