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PANTEÓN AZUL

 













PANTEÓN AZUL


​solo para el cielo
que cruza
no existe cosa en tierra
comparada
vuestra lindeza dios
sin faltar nada
en tu perfección
rosa de silencio salvaje
el amor toda gloria,
que oculto en contemplar
su alegría,
ser, todo el deiver
el alma mía
victoria tal pintura
mi salud y mi vida
en tu hermosura.
​En la fuente más dura
que pastada de monte
en esta chapa corrugada
vi entre la nieve huracan
asentada una hermosa
ninfa una estatua
coronada, traje extraño
y lengua desnuda,
inmortal hermosura,
voz que letra divina
aquella que diste por
señal cielo de la parte
mejor que en Ti tenía
y descendió vuestra
figura.
​Mi alma es hecha
mismo campo de batalla
combatida a sueldo
y confianza aunque respeto
onde por muralla levanto
y digo:
​Señora, ¿cuándo llegaré
el día que andaré
libre de esta contienda
en tu presencia?
Ahora en el dulce sigilo
embelecido ahora en el uso
de la ardiente espada
con mora y sentido
puesta en seguir
mi amor levantado
siempre en mi corazón
tendré tu rostro
esculpido.

​De deseo en deseo
transcurrió su vista
anhelo, de no perderlo
nunca y así soñar
despierto,
yo te sentí puedo escribir
todos mis pensamientos
y ninguno podrá reflejar
mis sentimientos
el amor no quiere ser
pensado / ni si quiera conocido
solo sentido. Yo te sentí
amor, y por querer
pensarte despreciaste
entre la tenue luz de luna
que te abrigaba
hierro herido a topar la luz
de solar color
pero yo te sentí amar.
​Podando recuerdos
volver a desearte /
para volver a amarte
dolorosos detalles caer
y vuelvo a entreverte
aquello mi rosa,
entrada a la víspera
un invierno frío
resiste su ocaso
de tiempo que ya
despasó / incesante gota
que lluvia llora,
y evapora con el Sol
que visita y sus
labios besa
para encontrarse
con el te quiero
el beso que espera.
​Te sentí amar, y por querer
pensarte la realidad silenció
mis latidos.
aquella flor que llamada
Amor ninguna más bonita
pudo ocupar su honor.
Entre luz de luna me dirijo
oleré la puerta que me condujo
al campo de negros lirios
por el camino de ida
sin regreso.
la colera registra los
partículas al compás en sí
bend.
transparente el río
donde la luz que me toler-
colar era ausente
tras de sí un sendero agrietado
por el que fluía el río de las
flores desangradas.

En angostos días

han de ser luto

eterno en memoria.

Después de la lucha vana

de la dura opresión

que gemía su tierra;

sin aliento

y el cuello pusilánime

tendido a un tiempo

que destino cerraba

puertas desquiciadas

del Imperio del Mal

Todas plagas sobre

España naufragaba

Entonces pedí a mi

espíritu:

Abre las puertas

Golondrina o vuelo

huye a la meseta

castellana, y vive

allí de la miseria

ausente.

Mostrador la huella

sanguinoso de este

oficio sin remuneración

de siempre abominable

tronó i se apareció

un espectro azura

y un domo

junto a él me vio

vi una red de sangre

y su firme hipocresía

Oh, mundo todo adoración

y amores.

se mostró entonces

una pesada sombra

de frente pálida y odioso

ojos de víbora fría,

le dije Príncipe Carlos

la sombra de la muerte

te oculta, y aún

pretender fascinar

que engañar,

ni tu sangre real,

ni tu relele cordon

ni felicidad pudieron arrebatarnos

En la tarde dolorida

escribo por el aire

quieto i un pinar

enoblecido.

Suena sonorosa,

pavaroso i el repetivo son

al agua del monte,

la sed de tierra;

vago por la senda

porque i pinar, y huerto

sed intenso, sed

de largas tarantas y horas;

llegaron aguas

ondas que avecinan

al punto por regueros

caminos en la falda

de un cerro reluciente

dorado por su cielo

por los regueros

las ondas que brotaron

de santos manantiales,

surcados en arroyos,

menudos y someros,

trazados a capricho,

bulliciosas fuentes,

mientras cantan con

sones cristalinos,

bosquecillos que giran

rosas y chopedos al

albo, la vida que va

securta i baja de las

cumleres enojosas

ya su sal deja las alturas

y destribuye mercedes

por el valle.

la vida del roguera

vida tan alegre,

gotas tan puras y limpias

horizontes,

baja los montes de

rojo en rojo,

el día que se extingue

su rápido existencia

devorando con su ruido

color y transparencia

si evaporar rinde

al cielo su ofrenda

salud que colora

el suelo,

muerte que vale

su vida

y el resurgir

sigue con ello.

He aquí lo siempre broncíneo

que sacude el verso

como colerizo capullo

se agita el verbo

de triste segundo

place el escarabajo

de lento escolar el día

y su miseria plácida,

borde de tierra

merced que no limpio

su amor que afluye

sus leivros bordos

como número,

secreto verde entre oídos

a mitad de corona

entre cielos vedados.

escarabajo de memoria rota

y patitas entre pétalos

su rodar entre hierbita

suaves, entre azur

y espino de rosa,

su amor entre silencio

reverdecido, entre sol ominoso

y su mordida de suelo

el escarabajo,

escarabajo de memoria corta

regres de nudo efímero

que no abra mariposas,

sí, huellas que circulan

el viento.

Hay más coraje

en el desnudo

que tuerto no lenzo

cristal ni gigante faro

Flor silvestre,

que cogiste en mi monótono

pálido silbido entre gramas

deverás la pastora

estrella, la presencia de

Valle y su lirio

sanguinario,

puros céfiros flameantes

rubor en olas

la luz de mi despertar

ya cuando te vi,

presentí el perfume

invisible problemas

que llorabas ven

el blanco páramo

se rendía a los montes

trocados a tu beso. Fui

Destroce la cristalina luz

que hiende el fuego

cuerpo, que repleto

la dicha.

El fuego herido quisiera

la turquesa de frente

mientras se quiere

con un absoluto diamante

rendido, el humectante

sentimiento eres

memorias azules

de labios malos,

transcurre lo orado

y los que se oro

como corazón que no se

rinde ni en medio de orillas


rubor de fauces jóvenes

vida de la groma jubilosa

de la tarde,

id, rojas firmeza!,

Vivir en faltas de rastro

y vastos laderos,

de cielo vivido,

y siembra escabrosa,

que reflejan soles pulientes

huída del solo pájaro

amor que rueda severo

la voz fría del cuerpo,

la noche crepita

por la música

tu lengua oscura,

oh, sonrisa fluyente

por mi corazón escordado.

​Nos inhalamos, partidos

por la luz heridorą,

de labios violetas en

allegado,

huyendo de la sangre

hiriendo sol fierro,

lecho mitad sur!,

flores de hondura en

espino, gema del verte

nueva, te quiero

de noche latiendo

infraterrestre, de amar en

de colmillo a colmillo

pareja

allá de luz que tiende

y toca toda.

​NUEVE SIMIENTES

I. Halle donde me halle

crecerá del viento

la semilla en su valle.

​La hoja muda crecerá

retornos del ciprés;

ahí Sol dormirá.

​El pesecillo de plata

correrá, duradero,

el azúcar de mi sonrisa.

​II. La dulce cicuta triste

mi piel arrojará

mi alma siná viviente.

​La nube llorará

mi gromo rojizo,

el sueño perdurará.

​Luna de plata sempiterna

y su réquiem elevado,

mi montaña de nieve eterna.

​III. El río llevará un latido,

recerán las gotas

mi árbol será sentido.

​Ofma vieja en retoror

raiz de su padre,

alma anclada en gozo.

​Atardecer de invierno,

sombra de abejo

desde mi infierno.

​10-2450-7683

​IV. Caracol de mi camino,

encuentra la ruta,

olvida el romero su destino.

​Fuerza vivá para remorderte

mi aliento ciego lo divitará,

protesto para muerto olvidarte.

​Golondrina de solitario

vuela tu fuego en círculo

que tus ojos sean mi vicio.

​V. Amapola de roja! Tu andar

songra en tierra

ana mi sed de arroyo.

​Cielo pequeño alcánzame

mágica el sonido

tiene el viento quien radar

​Cielo pequeño alcánzame

mágica el sonido

tiene el viento quien le reclame

​Oliva de sembradío

trigal de sentido

naranja de mi regadío.

​VI. Salamandres de pared

bebe de mis plantas tu sed.

Helecho de bosque sombrío

alegra el verso seco;

luce la golondrina su

hado de mi desvario,

tu peña vuelto moro

espiro amarillo de mi desmesura.

​VII. Hierro luce mi espada

esta calma otoñal,

mi vida de tu savia prestada.

​Salvaje canto de tu madrugado,

grillos de galán de noche,

blanca dama de noche,

flor estrellar.

​Hinojo al fuego,

semilla de sol latiendo

mi curativo ruego.

​VIII. Abrigo de campo / Saleroso /

reloje canto de transeunte /

muerto en vilo mi trasgo.

Surco de piel labrado

suro de mis esperanzas,

placer de aquello provisto.

Ola de mar que llega

caracol que entorna

en sol y arena.

Vida de mi quimera /

gota pasada en lo áspero, /

flor abierta de primavera. /

Pipas de mi recuerdo /

en verde musgo /

un fantasma de lo vivido /

muerto. /

Vida de mi quimera /

corazón te abriste vibrante /

y voló un colibrí. /

El Castellano /

Lennon - Sídhe /

28/09/2013

X /

Rosa canina yérguete, /

eres la ambrosía /

blonda sin nuevo día. /

Espinado coricio /

barbotón de melodía /

Tú, sagaz rosa. /

Miel de cada abeja /

cascada tu armonía /

providencial rosa tu pleitesía

XI /

Diente de león /

tu flor estrella /

del todo yermo terreno. /

Albor de soldados dados, /

tu conquista todo suelo /

blande desde la arruga. /

A tu hoja yerguido, /

tus simientes son raíces /

toda tierra quiere volar.

XII /

Oh caléndula powersis /

eres belleza simple /

tu savia dura. /

Que caracol ni osa morder /

alegría mi camino /

que silvestre roces. /

María Oro flor /

de casa difunta, /

maravillosa de tus halos maravilla

Te oigo pronunciar /

mi nombre bajo /

tus secretos labios /

hundidos en purpura, /

entablón casi /

renegón de tu revuelta /

de tinta, lloro /

sangre, musgo, /

o las tres potencias /

oh, de mi alma, /

perdida en tu abismo /

de letra y conspiración /

angélico donde duele /

la estética cicatriz /

deja tu humora voz. /

Föriq

Siembra en el suelo /

la misma carne hace /

sombra de los siertes /

clavando simiente, /

de ola amarillo /

a alimentar rápido /

si oleres mi habitación /

de cobre en piedra, /

todo duele menos el amor /

que te confieso, /

hice hilera de rastrojos /

y piedras de Infiernese /

acariciaba la yerba, /

su secreto de cuerpo /

baja tuerca; /

hice foso con cuero /

y ornamentarlo por /

agresor con cuerno /

bajo rayo, tu ojo virginal

Eternidad remarcada /

en seno un diverso, /

marcando el amor solare /

un campo florido /

entre falsa avera /

y docenas forrojas /

crecía allí entre /

la cistona ni amapola /

llamé de fuego, /

temblor de piel interno /

donde te reflejas en /

su corazón vivo. /

Mi destino ya finere latir /

en tus moros cuarto duerme /

enlabrar mis ramos sordos /

con tu lento húmedo /

insabornable, /

sea mi sombrero por fin /

delicado siempre no te lastime.

Realidad resbalosa /

entre dos dimensiones /

de humo, papel o tinto /

historia de cuerpo /

y abandonado lucro /

de carne que aún brilla /

de sangre negra /

y corazón azabache, /

davor de pena a latido /

incierto, justo aquí /

entre el ansioso, entre /

lo verde, en la tierra, /

sospecha de espectro /

o sangre que corre, /

su eterno secreto /

un amor en campo sembrado /

de corazón vivo /

con oscuro hueco /

repleto sin latido, /

temblor amarillo /

y su gozo en ojos

Mariposa sin nombre /

marcha como sangre /

de beso falto /

rostro destellante /

su dulce amor de pariente /

de sol liberrimo /

parecido tu carne /

última rayo, de rubí /

ardiente pluma; /

silencio como se acaricia /

lo quieto, /

cuántas noches ya te he esperado /

oh oraso bajo la tierra /

esta locura de maravilla /

que abrazo y toco /

encendido en sol helio /

un mayo resplandeciente /

sí, soy el destino /

y te he querido /

como siempre, reflejo /

en mi frente.

Mientras los sones gitanos /

celestiales vislumbres, /

cuerpo dichoso todo luxo, /

realidad de jardín /

las flores desengranadas, /

tijerezo de otro fulgoroso /

frenesí de la luna /

y sus besos; /

oh, corazón anhelante /

de esparmo cristalino /

cruza el negro falaz, /

su hoja de arena /

dentro el Sol, /

dentra el verbo /

que llega al pequeño /

escarabajo suave, /

después de alguna muerte /

a merced de la tierra, /

el amor era /

como un pájaro


Insobornable miel de tu voz

ocurrieron, sondez

de un vítreo mar azul

sin ascua ni hiel

en mares,

una sola amapola

tu honda vena,

procesión de besos ausentes

cadencia milenaria

en baile de chicharras,

vine por un hada verde

no me iré sin corroborarte

de este asilo insono

yo traigo tu flor luna,

guardaré mi sigilo

por si vuelvo.

Beba tu agua

hidromiel vuelve

caracol de mar y arena

que entonces fuiste expresarte

maravilla en tu pelo,

sosiego nománero

visto mi amor eterno,

no pedí por un este

párpamo de devojos /

recibí temores que

espinos pares /

vengo a destar al viento

todo mi amor te siembro

oh, mi hechicera cristiana

me sabes sonar

ídem solarás solerme,

de un incierto saber

te tuniza fragante

la rosa /

que mi maravilla hermosa

que florea nodre este

estreión / que me critiquen

incoyos que enraicé

mi esposo del Sol,

mi flor de Odín

en su palpitar sedoso

de corazón,

de caléndula en moro

siempre seré

su caballero procero

a desplegar su sonrisa.

recojo con los estambres,

el rocío del alma y la sal del ojo

flores que bailo

entre telornos donde coro

mi pera.

Mi destino es de tierra

y todo lo que ella devoro,

amor en pecho abierto

donde destelló un corazón

descansar nunca

este royo que me sube

y huracanado amor

de infierno,

dolor que jamás blandes

eterno,

pena que vencerá

tu rayo omnicioso,

muerte, si dudo no es por tí

es por mí.

cuchillo fiel, mercenario,

hirviendo un adorrón furtivo

pondrá mi asedio

sobre tu mudo retrato.

Grita mi estupor

y fieles de fauces

hieren volteando

una boca que la orden

mece,

flores mi costilla

un errial de Castillo,

bascula el sentir de mi

enamorado palabro,

oh, cepo que a tí te alcanzo

cimas, que tu voz se hace

meseta.

¿Quién o Tú en la cordura

del ser, en su piedra

te lleva perdida /

vaporizados + torres de ladllero

que ol alma escafor

quitaron quieleron

los cuerdas de tempestades

laveros de colera

gimer tierras

en tu romblere

en tu de cor de voron

que se harto vicios

allí, piores avales

estirando unos pulmones

mi noción solere

uno flor del desvelo /

vida es notro, pedro de roserar.

Escardo yo, de una vez

los cortejos enlutados

que pudiste volar

solere los ploror obscuros

de mis lápidos:

Enmudecen los ciegos

yernos de mi árbol,

para sentir lo callado

omniatos de los verros.

Encierro en fosos

los reinos de todos

ciudades, donde este tierno

arconteñol rece /

monto al monto subterráneo

el lívido aromo tado

espectro precipito,

ahinco todos mis espejuelos

y juventud.

permite que ver

tus tierras valquirias,

de piel y seta /

germina mis pechos falangys

de mis mros /

sé viento que paso

y me respiro,

y no tenga que volver

mi rostro,

No busco la liviana cicatriz

de tu sexo,

sé incitar a estas fantasías

su levita de noche,

vestigia florido una corona

Me aportaré de asuntos

doroes, cualquier tarde

puedo abandonar a esto

que riego.

Tarde de ancha ocuro garrote /

de romas ruales sin sonido /

pies lisos y huecos /

de alto dios vestigial,

viento que alargó mi pulso /

entre hojarasca de aves

casi transparentes /

silencio de speros vacíos,

Qué espiga tan sagrada

la de tus pechos,

agua de cipreses y mi

tormenta,

dinteles de niños translúcidos

No he muerto,

no soy hija del odio,

ni de una muerte,

vivo ahora en el suelo del

delgado cielo soterrado.

En mitad un silencio

me hallo,

donde habitan crepitadores

sardos, fulgores metálicos

resplandores de sueños

borrados en remonso

en el descanso del chirrio

la madera /

unión de fuerzas,

comunión todos energías

telúricos, imagen nuda

adentrando un espejo

negro refleja tus

belleza, que reclamo

que domino mi

realidad mi todo,

mi señor.


Quise naufragar a mitad

este viento mesetero

justo la cima

me hizo montañera,

me hizo hombre

quise volar contigo,

mi golondrino,

me boté en tus fuentes

en tus pozos insondables

mi hadita de mayo,

hoy mi subrepticio

laté en cada destellito

bello de vida

su calor, sus patitos

me trepan, quiero mantenerme

mi voz diáfana segura en

tu lealtad.

salí el musario cerro

gemía lo dicho por

entrelazarle una disposición

suprema orden

mundo vive la Musa

de un poeta montañero

desciende su risco,

cultivarse puede

semillas estelares

como ráfagas y estelas

como notas y sinfonías

de sueños intocables

se pueden capturar

estrellas y lealtad

a ello, lo más bello

el horizonte por fin

y ya no luce sediento.

llegó el momento.

A la piedra luciente

tu cuerpo vivo canto

piedra de río

que sobre mí no ha

de pasar,

de fondo ya, raspedo

realidad de tu forma

serena, de besos

que destellan, de música

incierta.

Oh realidad

que te niegas a ti

mismo,

dices que jamás

has existido

sobre el suelo ardiente

sobre la arena

de la profunda muerte,

cuerpo extendido

que canta sobre lo verde

claro espejo donde

las aves

azul cielo que sospecha

cara labios,

piedra viva,

luciente latido

tu escultura de carne

y capacidad de estrella

por un azar

donde soldarse,

brillo de una luz

un desnudo trémulo

Brillo que a la

creación rindo,

tus dos labios de acero

libélulas de fuego

tus gemelos tiernos

se miran entre ellos,

pluma que te esconde

entre mi papel de sangrar

quiero saber el pronto

secreto tu existencia,

y tus venas de ríos

que se sonríen,

en tu frontera

de moras nuevas,

sol rivera y su párpado.

Föruq

Aipsipila

Féanán

Srahe

Miguel Esteban

Mientras, tus faros

palpitan, horizontes

abren almáticos

a una armonía

crea y rebrilla

en tu mirada

verdor jovial disponer

todos campos

entre erizos viejos

y caracoles serranos,

tu alma rebrilla

voladora de páramos

y labriegos sordos

mientras el ojén

secular de la encina

te otorga su virginal

encanto y frenesí

no halo más cielo

que mirar tu corazón

escondido allí habitaba

la simiente

y el girasol encornado

admirarte como

se admira una maravilla

a Flor de Odín

esposa del Sol llamaron

tu mar de tierra

nuevo me cercas

y mi paridad de escala

te responde

no importa que no

te veo, no importa

que no te tengo

porque eres semilla

divina

y, después del invierno

verás florecer,

Eres mi medio

fuego, mi medio

latido, y lo daré

por eternidad parce

que sí y de ver

secreto

como fuego pasaje

de cipreses somos

y jamás consumidos

pero sí prendidos en nido

Camino de ceniza y de fuego

tu voz, inextricable me

avorra que la buscaba

el fondo de alabastro

pizparra en lo que

duerme el tejado

Entre dioses y córticos

a la verdad de las cosas

que me dice el secreto

su corazón virgen

igual de bosque diminuto

tu silencio bosque

umbrío que tanto

fogar me dispone

en latido de frenesí

y letra


insondable miel de tu voz

ocurrieron, sondeos

de un vítreo mar azul

sin ascua ni hiel

en mares,

una sola amapola

tu hondo verol,

procesión de besos ausentes

cadencia milenaria

en baile de chicharras,

vine por un hada verde

no me iré sin corroborarte

de este asilo insondable

yo traigo tu flor luna,

guardaré mi sigilo

por si vuelvo.

Bebo tu agua

hidromiel vuelve

caracol de mar y arena

que entonces fuiste expresarte

maravilla en tu pelo,

sosiego monóvero

visto mi amor eterno,

no pedí pan en este

páramo de abrojos,

recibí demonios que

espinos pares,

vengo a desatar al viento

todo mi amor te siembro

oh, mi hechicera cristiana

me sabes sonar

ídem sabrás solarme,

de un incierto saber

te traigo fragante

en rosa,

que mi maravilla hermosa

que florea sobre este

estrecho, que me critiquen

incorpoc que enraicé

mi esposo del Sol,

mi flor de Odín,

en su palpitar sedoso

de corazón,

de caléndula en mono

siempre seré

su caballero proboiro

a desplegar su sonrisa.

recojo con los estambres

el rocío del alma y la cal del ojo

flores que bailo

entre telovros donde cavo

mi pena.

Mi destino es de tierra

y todo lo que ella devoro,

amor en pecho abierto

donde destelló un corazón

descansar nunca

este rayo que me sube

y hurañado amor

de infierno,

dolor que jamás blandes

eterno,

pena que vencerá

tu rayo omnicioso,

muerte, si dudo no es por tí

es por mí.

cuchillo fiel, mercenario,

hirviendo un adormón furtivo

ploverá mi osadía

sobre tu mudo retrato.

Grita mi estupor

y fieles de fauces

hieren volteando

con boca que la onda

mece,

florece mi costilla

un erial de Castilla,

bascula el sentir de mi

enamorado palabro,

oh, cepo que a tí te abarco

cimas, que tu voz se hace

reseto.

¿quién o tú en la costra

del ser, en su piedra

te llevo perdidamente,

vaporizando + torres de lealtad

que el alma excndor

quitaron quietaron

los cuerdos de tempestosos

lores de colera

gimer tierras

en tu rombere

espejo de oro de voyor

que se hizo vacío,

allí, pinores orales

estirando unos pulmones

mi noción sobre

un flor del desvelo,

vida es rota, pedro de renacer.

Escardo yo, de una vez

los cortejos enlutados

que pudiste volar

sobre las placas obscuras

de mis lápidas:

Enmudecen los ciegos

yermos de mi árbol,

para sentir lo callado

ornatos de los vernos.

Encierro en fosas

los ruinos de todos

ciudades, donde este harno

archinaga mece,

mando al monto subterráneo

el lívido aroma todo

espectro precipito,

ahinco todos mis espejuelos se encenderán

y juventud.

permite que ver

tus tierras Valquirias,

de piel y seda,

germina mis pechos falanges

de mis rosas,

sé viento que pasa

y me respiro,

y no tengo que volver

mi rostro,

No busco la liviana cicatriz

de tu sexo,

sé incitar a estas fantasías

su levita de noche,

vestigia florida una corona

Me apartaré de asuntos

duros, cualquier tarde

puedo abandonar a éste

que siego.

Tarde de ancha ocasa girasol,

de romas reales sin sonido,

pies lisos y huecos,

de alto dios vestigial,

viento que alargó mi pulso,

entre hojarascas de aves

casi transparentes,

silencio de níperas vacíos,

Qué espiga tan sagrada

la de tus pechos,

agua de cipreses y mi

tormento,

dintel de niños translúcidos.

No he muerto,

no soy hija del odio,

ni de una muerte,

vivo ahora en el suelo del

delgado cielo enterrado.

En mitad un silencio

me hallo,

donde habitan crepitares

sardos, fulgores metálicos

resplandores de sueños

borrados en remanso

en el descanso del chirríos

la madera,

unión de fuerzas,

comunión todos energías

telúricos, imagen neta

adentrando un espejo

negro refleja tu

belleza, que recobro

que domino mi

realidad mi todo,

mi señora.


Quise consagrar a mitos

este viento mesetero

justo la cima

me hizo montaña,

me hizo hombre

quise volar contigo,

mi golondrino, allí...

me besé en tus fuentes

en tus pasos insondables

mi hadita de mayo,

hoy mi subrepticio

late en cada destellito

bello de vida

su calor, sus patitos

me trepan, quiero mantenerme

mi voz diáfana segura en

tu lealtad.

salá el musario cerro

gemía lo dicho por

entrelazarlo una disposición

suprema ordeno

cuando vive la Musa

de un poeta montañés

desciender su risco,

cultivarse puede

semillas estelares

como ráfagas y estelas

como notas y sinfonías

de sueños intocables

se pueden capturar

estrellas y levantarse

a ello, lo más bello

el horizonte por fin

ya no luce sediento.

Llegó el momento.

A la piedra luciente

tu cuerpo vivo canto

piedra de río

que sobre mí no ha

de pasar,

de fondo ya, raspado

realidad de tu forma

sereno, de besos

que destellan, de música

incierta.

Oh realidad

que te niegas a ti

mismo,

dices que jamás

has existido

sobre el suelo ardiente,

sobre la arena

de lo profundo muerte,

cuerpo extendido

que canta sobre lo verde

claro espejo frente

las aves

azul cielo que sospecha

cera y labios,

piedra viva,

luciente leñoide

tu escultura de carne

y capacidad de estrella

por un amor

donde solarse,

brillo de una luz

un desnudo trémulo

Brillo que a la

creación rindo,

tus dos labios de acero

libélulas de fuego

tus gemelos piernas

se miran entre ellos,

pluma que te esconde

entre mi papel de sorgas

quiero saber el pronto

secreta tu existencia,

y tus venas de ríos

que se sonríen,

en tu frontera

de moros nuevos,

Sol ribera y su párpado.

Förug

Tipsipíra

Feanán

Srahe

Miguel Esteban

Mientras, tus faros

palpitan, horizontes

albergan almáticos

a una armonía

crea y rebrilla

en tu mirada

verdor jovial disponer

todos campos

entre erizos viejos

y caracoles serenos,

tu alma rebrilla

voladora de páramos

y lobriegos sordos

mientras el ofor

secular de la encina

te otorga su virginal

encanto y frenesí

no halo más cielo

que mirar tu corazón

escondido allí habitaba

la simiente

y el girasol encornado

admirarte como

se admira una maravilla

o Flor de Odín

esposa del sol llamaron

tu mar de tierra

nuevo me acercas

y mi pureza de escoba

te responde

no importa que no

te ver, no importa

que no te tengo

Porque eres semilla

divina

y, después del invierno

verás florecer,

Eres mi medio

fuego, mi medio

latido, y la llamo

por eternidad parece

que sí y que veré

sentido

como fuego pasaje

de cipreses somos

y jamás consumidos

pero sí prendidos en dicha

Camino de ceniza y de fuego

tu voz, inextricable me

avorra que la buscaba

el fondo de alabastro

piso viva en lo que

duerme el tejado

Entre dioses y cánticos

a la verdad de las cosas

que me dice el secreto

su corazón virgen

igual de bosque diminuto

tu silencio bosque

umbrío que tanta

frigor me dispone

en latido de frenesí

y letra

​[1000076564.jpg]

quise consagrar a mitos

este viento mesetero

justo la cima

me hizo montaña,

me hizo hombre

quise volar contigo,

mi golondrino, allí

me besé en tus fuentes

en tus parajes insondables

mi hodita de mayo,

hoy mi subrepticio

late en cada destellito

bello de vida y

su color, sus patitos

me trepan, quiero mantenerme

mi voz diáfana segura en

tu lector.

​[1000076565.jpg]

salar el musculo cerro

gemía lo dicho por

entrelazarle una disposición

suprema ordeno

cuando vive la Musa

de un poeta montañoso

desciende su risco,

cultivarse puede

semillas estelares

como ráfagas y estelas

como notas y sinfonías

de sueños intocables

se pueden capturar

estrellas y bendecir

a ello, lo más bello

el horizonte por fin

ya no luce sediento.

Llegó el momento.

​[1000076566.jpg]

A la piedra luciente

tu cuerpo vivo corto

piedra de río

que sobre mí no ha

de pasar,

de fondo ya, raspando

realidad de tu forma

sereno, de besos

que destellan, de música

incierta.

Oh realidad

que te niegas a ti

mismo,

dices que jamás

nos existido

salaré el suelo ardiente,

​[1000076567.jpg]

salere la arena

de lo profundo muerte,

cuerpo extendido

que corto salere lo verde

claro espejo frente

las aves

azul cielo que sospecha

cerca labios,

piedra viva,

luciente lodoide

tu escultura de carne

y capacidad de estrella

por un ardor

donde soldarse,

brillo de una luz

un desnudó trémulo

​[1000076568.jpg]

Brillo que a la

creación invito,

tus dos labios de acero

libélulas de fuego

tus gemelos tiernos

se miran entre ellos,

pluma que te esconde

entre mi papel de sanguina

quiero saber el pronto

secreta tu existencia,

y tus venas de ríos

que se sonríen,

en tu frontera

de moros nuevos,

Sol ribera y su párpado.

​[1000076569.jpg]

Föraq

Hipsípira

Meanána

Srabe

Miguel Esteban

​[1000076570.jpg]

Mientras, tus faros

palpitan, horizontes

abren almáticos

a una armonía

crea y rebrilla

en tu mirada

verdor jovial disponen

todos campos

entre erizos viejos

y caracoles serranos,

tu alma rebrilla

voladora de páramos

y lobariegos sordos

mientras el ofor

secular de la encina

te otorga su virginal

encanto y frenesí

​[1000076571.jpg]

no halo más cielo

que mirar tu corazón

escondido allí habitaba

la simiente

y el girasol encornado

admirarte como

se admira una maravilla

o Flor de Odín

esposa del Sol llamaron

tu mar de tierra

nuevo me acercas

y mi paridad de escala

te responde

no importa que no

te ver, no importa

que no te tengo

​[1000076572.jpg]

Porque eres semilla

divina

y, después del invierno

verás florecer,

Eres mi medio

fuego, mi medio

latido, y lo llamo

por eternidad parece

que sí y se verá

secreto

como fuego pasaje

de cipreses somos

y jamás consumidos

pero sí prendidos en dicho

​[1000076573.jpg]

Camino de ceniza y de fuego

tu voz, inextricable me

arrastra que la buscaba

el fondo de alabastro

pizarra en lo que

duerme el tejado

Entre dioses y corticos

a la verdad de las cosas

que me dice el secreto

su corazón virgen

igual de bosque diminuto

tu silencio bosque

umbrío que tanto

frugor me dispone

en latido de frenesí

y letra


de contar trinaras

sacando y cavando

terrores de aire,

cual árbol de estrellas

y pájaros en manos,

un ruido encima

los ojos;

corazón que yo ignoro

el viento,

y sólo acaricio la yerba

oh, secreta baja tierra,

censo fuese,

torso de arena,

que río canto,

voy en futuro de

tus pestañas

tristeza o pajarita

de piedra viva,

dejando escapar el humo

de tus rosa azul

en llamas

por encima mis hombros

quiero habitar tu

piedra de voz

ser helado en su

madero

y chasquido de oscuro

lumbre,

yoga más fuerte

que la alegría

destino jovial eres

de molinillo dispuesto

vida, golondrina de metal

en pecho latiente.

Fugaz, oleaje profundo

escarlata,

olor índigo que delata

una otra gota

largo cielo inutil,

ruidillo de hueso

que esculpidos, no llegan.

pájaro denso

de pelo rubio

frente la tierra;

salobre, suero o río.

Debítome tu secreto

sí por ese que florecen

húmedos suenan gemido.

y su gorgoreo a mujeres

desnudas, cálido

corazón

y cruje lo invisible

mi dorado vello en

Sol radiante deshace

mi calor, insiste

que pasa luz Júpiter,

al verte armado,

filo de amor en equilibro

de bosque torter

que se roler,

hecho en tristeza

vidrio que golpea

de mi dolores hondo,

quieres un amor,

un torso dorado.

entre los saludos

de pescadorcillo

de pañuelos ariscos

bastardos,

Misma amor en

sonoro acento,

oh, sal de aguardiente

severo anis,

diente incipiente

de rotunda roja

incipiente diente ligero

Aurora improviso,

dios notinal

formarecido,

escucho su voz de

coro marjal y flor feund

CERTERA CONJUGACIÓN

luna, oculta pared

de Sol escondido

luz de un mar luminoso

Atreverse vido,

nunca ha significado

menos que la posesión

más que bailar

el talletero lógico

del anhelo y lo oxótico

enmarcado,

te quiero por tu significación

no más por la que

puedo morderte;

no se anhela más al aire

porque puedo ser huracán.

Tampoco se espera

que el pez chico

se le quiera más

por tiburón.

Vivir sin quererte

no es negar biología

ni osar a la cóbola

por gozarte,

es arbol perenne

de fuerte raíz

un cariño teje

mundos y enrolla

tu potencia

mar de tierra pedigüeña

puede ser mi corazón.

en frontera la querencia

lo genera lo que no tengo

vibro y es de orocel

y rubí excelso

lo que de ti voy a generar

no solamente

te escucha lo invisible

y se haga visible

Engrande la virtud

dora hispando

a tu cartera lelario

invertuto, chimenea

que tornegas que

conozco llegos en tetaro

para ser invierno que dibuja

mi vida.

Embeber tu vida

sobre tus labios

no es soluerte en muerte

de mí, de ti la rosa

exhausta de color,

de olor de mis venas

que soleen a ti

perfume que halcitos

ese río que soledor

canto, sangre corres

por mí.

Lento, deliciosamente

encendido, son tus

ojos tranquilos,

salberlin de fuego

noc-turna ya eres.


Embeber tu vida

sobre tus labios

no es salvarte en muerte

de mí, de ti, la rosa

exhausta de color,

de olor de mis venas

que saben a ti

​perfume que halcitos

ese río que soledad

canta, sangre corres

por mí.

Lento, elocuentemente

encendido, son tus

ojos tranquilos,

soberbia de fuego

nocturno ya eres.

​de contener en trino

sacando y cavando

terrones de aire

cual árbol de estrellas

y pájaros en manos,

un ruido encima

los ojos;

corazón que ya ignora

el viento,

y solo acaricia la yerba

oh, secreta baja tierra

se.so [o senso] fuese,

terroso de arena,

que río canto,

voy en futuro de

tus pestañas.

​tristeza o pajarita

de piedra viva

dejando escapar el humo

de tu rosa azul

en llamas

por encima mis hombros

quiero habitar tu

piedra de voz

ser helado en su

madero

y chorquito de acero

lumbre,

yogur más fuerte

que la alegría

destino jovial eres

de molinillo dispuesto.

​Vida, golondrina de metal

en pecho latiente,

fugaz, aleja pálido

escarlata,

udor índigo que delira

una azar gata

largo cielo inútil,

ruidillo de huesos

que escrupulos no llegan,

pájaro denso

de pelo rubio

tiende la tierra;

satalero, suero o río.

Delítame tu secreto

sí por ese que floretas

húmedos suceden gemidos.

​y su garganta a mujeres

desnudas, cillo

y cruje lo invisible

mi dorado vello en

​Sol radiante destrie

mi color, insiste

que pasa luz foránea,

al besarte armada,

filo de amor en equilibrio

de bosque contar

que se rolar,

noche en tristesia

vidrio que golper

de mi dolores hodo,

quieres un amor,

o un lienzo dorado.

​entre los saludos

de pescadorio

de pañuelos estelares

barbados,

Misma amor en

sonoro viento,

oh, sal de aguardiente

severo aris,

diente incipiente

de rotunda roja

creciente diente ligero

Aurora insomnio,

dios notinal

ferparecido,

Escucho su voz de

oro marial y flor fecund.

​TERCERA CONJUGACIÓN

Luno, oculta pared

de Sol escondido

pez de un mar luminoso

Atreverse vida,

nunca ha significado

menos que la posesión

más que bailar

el tablero lógico

del anhelo y lo oxálico

enmarcado,

te quiero por tu significación

no más por la que

puedo morderte;

no se anhela más al aire

porque puedo ser huracán.

​Tampoco se espera

que el pez chico

se le quiera más

por tiburón.

Vivir sin quererte

no es negar biología

ni orar a la cádola

por gozarte,

es árbol perenne

de fuerte raíz

un cariño teje

mundos y enraíza

Tu potencia

mar de tierna pedigüeña

puede ser mi corazón.

​en frontera la querencia

lo genera lo que no tengo

vibro y es de oracur

y rubí excelso

lo que de ti voy a generar

no solamente

te escuche lo invisible

y se haga visible

Engrande la virtud

dora hispamiento

a tu certero labrario

invernato, choreza

que tornesa que

conozco llegos en tetora

para ser invierno que dibujo

su vida.


Amé tu presencia

de noche que se

deslizó, y entre

los verdes quietos

oscuramente pasó

a abrazarme hermoso,

toda nidos y piquillos

siderales, forma de

murto templado

nuevo ojos de astro

luminoso, que frío

envuelve el cuerpo

que brilla.

Tu vientre, espuma

de primeros vientos,

que entregó a

la amarilla noche

rayos de otra luz

que besan;

cuerpo libere

la pálida luna

te cede,

fulgura opers río

opers luna incto

don de amor

crepitante sombras

revelación de noche

que fulgura sea azul.

Piedra mayor

que el polvo

de esmeralda pulido

Esmero primario

el sonido pleno

crepitante oídos

pares, el aire

surcando enésimos

fantasmas de carne

Buescar el aire

del basalto temblando

solo es surcar

la arena de tu piel

como tostada hundida

en leche.

sonder ya el repiquetes

las gramas chocando

en aire lechoso

finales testigos

de un aullido férreo

sobrecogimiento

lechos, y talagones

de árboles,

melodía de ejércitos

de sálvia y raíces

rajando la tierra

entre cerros se

divisaran mi ficha

desorchado en algún

friente que me pienso

Era una punta

de sílex

Vestigio de ardo

trilló una siembra

filo del reino mineral

vetos espumantes

trarían los pasos

entre carrusel

los grillos insomnes

aquel verro

mayor que el polvo

diamante brilla

lo intrito

escritura rupestre

entre huesos de tu

agua y tu voz

Secretos de miel

me traen tus flores

¡Ay, de tu lecho

arrullos de agua

y azúcar traen

tus notas!

En mi corazón

mi vida alegre

canta la pena no tiene.

Al amor sinto

mi cáliz de colere

cuantos de mis sentidos

tiene, ya sentido

la tierra,

jaulita de grillo

es mi sonido

Aquí con la luz

asomando a las

flores la mañana

que besan los ramos,

que llene el rocío risueño

atodo lo que sientes

gitana mía

gitanilla mi maravilla

mi caléndula mi mejicana

ya asoma el firmamento

¡Ay a caballo lebro,

sulos detrás del valler

a ser caballeroso ofín!

Quiero tu vers

de harto continua

son solo tu voluntad.

En principio sin final

alcalga conmigo

este sendero no real,

solo es espiral

secuestro amor

casa de amarillo corcel

veros que danzan

al Sol, soberte

como se ve

un tigre en la ciudad

una orgánica

de mi amor sin reldor

Sé que a nadie concierta

es mío este muerto.

Me duele, yo le he

escrito, levantada en

mis brazos, a soberano

esfuerzo, sin llanto

ni quebranto,

mi sangre verde lo

navega en su hondo río

como Alea de hija

como nuevo tiempo limpio,

entre los imposibles

pájaros,

es luz que morder a

mi lado.

como árbol y su palmo...

He crecido en gloria,

su apetito sin fin

su universo de leche

eternidad risueña

de primer lance

furo que cire en

alfalfa o de entusiasmo

en atrio de estrellas

afición nuestro

de amar el arte

inmortal,

de espíritu a sentido

latido procorz en celo

profundo que bromo

arrogante es mi verso

admire dedicando al Sol

en mi plaza solera

un espino herido

el corazón.

Abundio en cenizas,

de cascada redonda

la gloria,

cuyo rumor de viento

entre azules frontas,

destello de ausencia

en este mentis,

que a besarse baja su

retrato, entre

su eco en espejo,

que hace ahondar dos

abismos de ojo quieto y

locura.

​Quisiera cantar

como cantan turkiales

entre vosotros bullera

natural, asido

de terrago, guijarro

seguro

el flornante lebrezo

la espiga entre alfalfa

entre comino me

lleva a tu casa

el hinojo solar

la luminoso carrasco

entre el romero

castellano, el tomillo,

la jara resinosa

toda umbral terrena,

​cantar entre vosotros

belleza inmemorial

como el tierno celo

la dehesa inmortal,

sin escaptorio pobre

tallo, retazos de verde

savia, el murmurio

de tu agua toros

incipiente, comino

la idea pocos vieron,

encontrarte, arrullarte

quién pudiera ser

otro mismo,

​entre el azar sereno

flores / sonrientes /

toda decido /

bandad regresivo

rojo el fiel ofrecimiento

entre el espino del monte

entre el severo gordo /

altivo de este gris

lenguaje, y las rocas

nutrimos, que los

campos no enblangrece,

espejo del sol su piso

su destino halleto

que el armino perfilaba.

​Amarilla Mejicana embriagante

que tus pétalos no lonxos

amarilla vido, que hoja a hoja

su olor cierne en un puente.

pétalos que en piel de luz

comodan su aposento;

y al celestial lucero,

esposo del Sol virtuoso

embriago los rosas

pulsando el arpa del viento.

Aurer que eriges

tus alas de rubia fronda

égloga que en los pájaros vuela

canto el céfiro solar

te erige caléndula.

​oh, de silvestre empanada que

exige respeto al oso

vuelo que el lirio silvestre

guarda entre perras

verdes primavera

y

ya puso a la abeja

en cuento, rayos los

azahares y caros de

manzanilla gorda,

blanca corrupilla

en patria de ojos y oídos 

de sierpes y reinos

hermosos

su pie claro breve,

que puro pisar se

atreve.

​de lelones, corro

la dormitera raras,

conte devocionario

la senda abandono,

viene tanta sierpe...

Al rey estramonio

este lleve alhaja

mono que al cielo lejos,

enlazando corazones

y ásperas razones,

inminente olor, el viento

supuesta, del coto

centinela,

alanto, piso yo

la amarilla arilla

de luz poderosa y audaz

cerca.

​Aleros la sonrisa

del Sol en mi frente

musa hace tres quise

despertar en ti

esto que leo jamás

se pide permiso

siguiente fue despertar

tu rendimiento sanguinoso

corrige, frente, trinchera

que sentimiento

consiguiente concurrió

decir cristales relucientes

todos tus pensamientos

índigos valores

tu cuento quien eres

y vales para este Centauro.

​Tu mira cardenal

que yo no ignoro

tu condor a seguro

rosa México que

origen lo que yo oro

fuego que se alborota

intrincable sucesión

brillador afán

latiente apertura de regir

dimensional riego mi surco

galáctico / pisa / corazón

y vela mi sol

que divinizo tu paso

por minero tuve el cerro

por barquero tuve

el océano / por mi serge

tuve el dulce tormento.

​Por tu amor se derramó

la fuente inmarcesible

todos mis hierros germinan

susurro de espada

y cristalina savia.

¡oh, raíz

jamás vine a ti infausto

camino tus vilezas

he surcado /

amarrarte despierto necesito

allá tu temblor

allá camine yo escondido

de tu coro despido

hoy por hoy morar

por ir contigo

jamás veré el fallecer.

Por y de lección.


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