XII
Luna plateada de mi cielo,
en las noches
voy a tu encuentro,
pero te escondes
entre bloques
de hormigón y cemento.
Quiero verte,
pero incluso te escondes,
por las violetas ramas.
Mas los dragones,
del cielo sonámbulo te acarician.
Cielo obtuso,
de sueños fluorescentes,
tú, de color líquido,
solo templado
con miradas intermitentes ,
por el tiempo de espera angosto.
El murciélago baila
con el colchón de tu luz,
rasgando sombras,
para reposar siendo una más.
Oscura nebulosa de tu vítreo trasluz dime,
por qué te siento incluso estando solo.
flores opaco reflejo
de luz violeta
incluso de noche;
artifficie luzzae.
Lucero de ciudad,
rompiendo la obscuridad.
La noche se detiene
para sentir que estás conmigo
otra vez más,
recuerda
que tus ojos tienen sangre
recuerda el viento
que aúlla mi nombre
recuerda la luz que tiembla
y cruje la noche en las pupilas
recuerda que me hablaste
de amor en el tiempo
que cae muerto
que pactamos con el hielo
la vuelta del invierno,
recuerda cada latido
de oscuridad
que llama a tus venas de humo
recuérdame en la eternidad del beso,
en cada rosa que robe tu cuerpo,
recuerda que vivo para ti
dando voz a la soledad asesina,
la flor vive soñando
que fue mariposa y abeja,
vive durmiendo la semilla
enamorada de la tierra
para despertar
y enamorarse del sol,
clávame estas nubes de sangre
en el hierro de mi destino,
se me negó la luz
encadenada a esta tierra sin cuerpo,
solo tú me sientes
en este camino
que no lleva retorno
solo espiral anhelada de renacer
el tiempo ya no nos puede sostener
camino buscando el frío
en este calor que quema el alarido,
te encontré perdido
hoy vives un amor
que sientes soplándote al oído,
en la puerta del infierno caído,
te casaste con la luna
que reinaba en tu corazón,
al viento le diste voz,
a la lluvia la nombraste
lágrimas de mi ayer,
le diste ojos
a la sombra para mirar,
la espina caía herida,
la caricia retornó a las polillas,
la vida marcha deprisa
cuando abras los ojos
ya todo habrá cambiado
solo encontrarás que seguiré a tu lado
aguardando tu otoño
y la caída de tus hojas,
esperando que seas mi acompañante
en los siglos y milenios
que nos condenaron,
encontrarás esta sed del cielo
en cada silencio muerto,
en cada raíz
que grita en su tierra
toma de la vida lo que quieras,
siembra tu aliento
en cada tierra,
tú todo lo tienes
yo solo soy una fantasma
que sólo tú ves.
36
XIII
Fuiste rocío,
lágrima de flor
que me caía las avenidas del corazón
eres flor que enraizó
en las soledades
y oscuridades de mi alma,
pétalos deshojados
en la luna de tu sonrisa
que vertía
su vergel de hielo,
mi cuerda de violín
que afilaba la sinfonía
de nuestras estrellas bebidas
fuiste pozo
donde bebí la esencia
vuelo tras vuelo
en el que abrazarnos
y caminar juntos
sueños explotados
en la lengua del deseo,
hoy las cortinas descansan
de su lecho de espinas
hoy redes me atrapan
la serenata de tus dedos
tus palabras de vino
me sangraron
la amapola
mi cielo tiñó de alba
con tus labios
viérteme el suspiro de nácar
acampa mi niebla
de espíritu que sujetas
hagamos temblar el silencio
hasta encontrar
su idioma oculto
ese que nos trepa la espalda
flores de piel
abriendo al rayo de sol
cielo de color
que abre nuestro clamor
enredados en el viento
que nos aúlla el corazón
piel de tu piel
que ando
a encontrarte el placer
luna de este cielo
enardecido que clava su plata
en el vidrio de los ojos extraños
árboles que cuentan
sus hojas de unión
en las redes del destino te beso
hasta volvernos fuentes
mi puente del olvido
cae derrumbado
mi afluente rebosa de amor sentido
el río de gotas en sus almas
te cuenta mi secreto
como estas hojas al viento
te tararean mi sentimiento,
ven, ven conmigo
bebe mi camino
túmbate en mis juncos
cántame la vuelta de mi cielo
derríteme la escarcha
asesina este color gris
que anidó mi firmamento,
encuéntrame
las fuerzas despiertas
para crearte de flores el reino,
para volar
en nuestras alas de corazón
37
y surcar abismos
a vivir en la gota
que moja la felicidad
de unión de dos,
de latencia de esta semilla
que nos brotó la sangre,
eternidad de la espina y la rosa
alegría de la flor
y el insecto que la besa,
latidos sin olvido.
Sueños con nuestro abrigo,
caricias que nos dibujan
que nos arañan las ganas
hoy me hago poema
sin importar la letra
derrito mi hielo
esperando ser río de tu desvelo,
esperando ser el primero
en sembrar tu locura del latido
tu fuego desbocado en cada surco
del corazón enamorado.
XIV
y nubes de calma dulce de ángel
sángrame las palabras bonitas
viento del sentimiento
áspero florecido,
tersa de seda;
camino tu camino
despertando en tu templo de azúcar,
cabalgando
tu incesante ilusión bebida,
hoy me encuentro clavo a clavo
con mi sueño que sembré en tu lengua,
escalo tus montañas
esperando encontrar el tesoro que arde,
que late en tu bosque de corazón,
escucho las voces de mi mundo torcido,
te encuentro las alas,
te alimento las mariposas,
hoy te quiebro el silencio
en el blanco cuarzo de esta distancia
que sintoniza
que llora flores de niebla
y humedad, me crecen las cuerdas,
mis pozos se llenaron con tu saliva,
aquel invierno
que te tuve en mis brazos,
esperanzas nos llaman
a sembrar el nuevo año,
deshacer los siglos
que nos juntaron,
quiero encadenar a la dificultad
en los grilletes del olvido,
hacer luz en cada oscuridad
que tienta nuestra llama,
Recuerdos
que llaman a un presente,
de zarzas de tu piel
con las que pincharse
y enamorarse,
de besos
en la espina del demonio
38
quiero desangrar
estas rosas de sangre
y escribir el te amo
a sangre y fuego,
acariciar tu pelo
sentirlo entre mis dedos,
reinar tus pájaros y suspiros,
prender fuego a tu reino
con mi cuerpo,
tenerte un poema
en cada rama de viento,
tanto quisiera vida
que solo te quiero a ti,
mi dulce sinfonía,
mi flor de cada caricia,
rocío de tu alma proscrita
lágrima que camina
en cada tambor de mi tierra
en cada arteria
de mi voz que te encuentra,
mato el dolor
con mi palabra de corazón
esta noche te canta mi pasión,
flor con flor
semilla de tu amor,
agua de tu boca para vivir
quiero ser araña
que te araña
esta noche invernada,
despertar nuestro sueño
que reines luna mi cielo,
quiero beber de tu cuello,
derretirme en tus ojos de hielo,
mandar al cuerno
todo intruso
de nuestro desvelo,
abrigarte la noche fría
ser tu sol cada día,
renacer en cada semilla perdida
que nos brotó el aliento
en dos almas unidas
en la eternidad del beso.
XV
Resplandece la hoja quieta
rama de pasión bebida,
flor de silencio enardecida
mi luna sedienta de plata
que estos sueños míos cabalga,
bésame ahora
enraíza tu caricia
en esta piel sentida,
siento tu calor
de este cielo
que me cuelga,
nota tras nota
tu pestaña revelada,
acámpame el latido
píntame un bosque
para perdernos,
tus flores de piel
quiero morder,
gruta de mis sentidos despiertos,
que te devoran
al unísono,
mi sombra violeta
tiéntame la noche
que mi cuerpo
descansa contigo,
39
abre tu luz
en esta alma sin dolor,
quiébrame el frío
que me llena el aliento,
fluye mi río
destinado a vivir en el clamor,
de tu boca su primor,
estas nubes mías
llueven tu pasión,
lumbre quieta
llama de este corazón
que se revela
a vivir de tus latidos,
caudal de mi lengua
que te destapa,
me vuelvo tu gota gemela,
en este tiempo
que te desempeña
mi flor de canela,
mi sangre que desvelas
te anhela,
te muerdo en la sábana
que no descansa
a cada oscuridad
que nuestra luna alcanza
para hacernos un lecho de flores,
para vivir en el incesante anhelo
de amor sencillo,
embrujado, entregado,
piedra mía liana de mi destino
tu presente
se hizo regalo bello
mátame estas ganas de tenerte,
ven espero comerte,
ámame en este tiempo
que se desdibuja nuestro,
suspiro de mi suspiro
piel con piel al abrigo,
cada luna
que me vuelves Dante
castellano de tu castillo,
duende de tu cueva,
fiel amante de tu montaña de placer,
Dios mío, eres roca,
bendecido mi camino
queda llenar de mi sangre
este viento
donde anida mi sentimiento,
surcar tu pelo negro,
cuando me miras
se me para el reloj
para vivir en tus ojos
aroma de roble,
aliento sembrado
en cada tierra
que me surca,
donde espero
cada primavera
que abra la flor en el corazón,
flor de mi noche,
espina de mi vida
que muero si me la quitan,
soy tu abrojo campestre
soy tu flor de espino amarillo,
eres mi helecho tierno
vuelto bosque
de mi interior,
eres suerte mía que te goza,
labro tu piel de arcilla
para modelarte la cosquilla,
cavo mi fosa
para verter recuerdos,
desierto embalse
subterráneo
donde quedé atrapado,
40
comiendo cada flor
que aún no te he regalado,
en este pozo de infiernos
de flores desangradas,
tus amores caen conquistados,
tu boca se presta
de fuente de mi vida
halagada sonrisa,
tierna que me confiesa
perlas y granates,
te trepo como lagartija de fuego,
y vuelvo a devorar
mi dulce tormento,
soledad mía que asesinas
te asientas brillando
que mi alma vives robando,
mas si no te encuentro,
si no te veo, si no te bebo,
mi día es tormento,
por ti viviendo soñando
amando el momento
eterno a ti abrazado.
JAMÁS MIL MÁQUINAS PODRÁN HACER UNA FLOR
Quién fuera sombra
para acompañarte
el día y cada día
durmiendo
de noche contigo,
quién fuera viento
para acariciarte
hasta el recuerdo,
y mi alegría hoy descansa
en tu pelo,
palabras al tiempo
que nunca fue mío
pero hoy quiero hacerme poema
en tu boca,
ser mensaje en una botella
que renació a flote
en el lago de mi esperanza
tu nombre con el mío escrito,
iridiscente beso en el ocaso
que tarareó flores
de tu piel inverna,
sangre de mi sangre
que hierve.
Te vi detrás de la estrella
más brillante
del azul nocturno eterno.
En el suspiro de amor
que corre y descansa
entre la inmensidad
de un parpadeo.
Eres fuego en el agua,
eres luz en la noche,
calor en mi alma de hielo,
amor en mi mundo
de ilusiones en viento,
ilusiones traídas al presente
Como la niebla que trajo la brisa
de tus iridiscentes
palabras
llevándome al abrir mis ojos
al mundo
de sueños sin vivir,
de sentimientos
solo para ti.
Experiencias para compartir,
Si el cielo se cierra,
41
miraré tus ojos
para tener mi cielo,
mi corazón te dirá
que seguiré a tu vera.
Si mis ojos se cierran
quiero tenerte cerca
y, coger tu mano,
sentir que no eres
un sueño que perdí.
Si despierto te vivo,
soñando te sigo amando.
Cogiendo cada estrella
en una letra para ti,
tú la más bella.
Y el firmamento se cierra
sin tu mirada tierna.
Mi deseo y mi motivo
para acariciarte.
Pasarán lunas pasarán soles,
y el sueño volverá,
con cada latido tuyo.
No te dejo una flor,
te dejo las semillas,
los frutos de este amor.
Porque en mi jardín sembraste,
tu belleza y bondad.
Porque me llenas de verdad.
Puedo describirte
como mi vida giró a mejor,
con tu sonrisa
clavada en mi mirar,
pupila tuya
que mira mi caminar
como un mundo sin sentir
no lo quiero,
cierro mis ojos y dentro te veo
de tus pestañas
me suenan las campanas
para tu parpadeo
susurrarte el beso
segundo que me corre transverso
de este azul
que nos bebe las caricias
jamás mil máquinas
podrán hacer una flor
y en el latido quedó
cada siembra de tu amor
hoy te canto sin dolor
que te quiero ver en todo lo bello
que cruza mi firmamento
coger tu mano
caminar infiernos
surcar cada bosque a perdernos
que después del invierno
quiero verte venir
a florecer mi alma y aliento
sin sentido no estar a tu vera
y volver a sentir contigo,
estar en eterna primavera.
Matar mi pena
con una flecha
de tu lengua
hoy cabalgando el viento
de tu voz
quiero despertar en ti
nuestra pasión,
lunas ciegas
y violetas colgantes
42
de cielos fluorescentes
quiero clavar al cielo un latido
quiero despojarme de sombras y gritos
que muerden mi pasado
quiero caminar tu piel como babosa
a encontrar tu mata hermosa,
quiebro el tiempo que nos sintió
rosas azules
arden en horizontes perdidos
flores de sangre
gotean esencia
de tu belleza
mirada tierna y angelada
sonrisa que me tiembla
el deseo ardiendo
de cocinar a lumbre de mi rama
con tu estuAita ardiendo,
muero por un beso,
muero por perderme
en tu pelo como murciélago,
condena de tu pestañeo
que me dejó ver que yo vivía
en tus fogones de ojos marrones,
mi luna dame tu luz siempre
nunca se apagará
tu imagen en mi mente,
eso siento cada tiempo
que bebo tu cuerpo
llenar mis flores de sangre
y reventar al viento
el amor que llevo dentro.
XVI
Tallo prendido del calor
de tu amor,
destello violáceo
del astro bebido,
hilo que mece
la zarzamora
de mi destino,
nube que nuestro invierno
desvanece
en el latido del violín
sin tiempo,
en el baúl de tu recuerdo
con tu pétalo despierto
con el beso a aquel cielo
descuelgo
camino tu río de sabores
las dunas de tus piernas
se pierden en arena
gime el segundo
y el tiempo cae sordo
noche
que los minutos
se hacen testigo
de tus cielos bellos,
de tus ojos de luna
limando mi escarcha,
alas tuyas que me acechan
la templanza,
el matojo reposa
su cruel silencio
el hierro tiempla la espada,
la fuerza se vuelve
sombra eterna,
alma de voz
eternamente enamorada
43
sus estrellas cantan
la dama se vuelve blanca dama de noche
sus semillas me cuelgan los nervios
en las arterias enardecidas que me surcas,
vid de mi vida a veinticuatro Alores de sangre,
mi tierra olvidada niebla
camina nuestros transeúntes
riega tu solana de canela
y tu lengua me tienta.
Suave recorro tus labios de rosa,
quemo la azúcar
enraízo tu piel de arena,
te lucen las estrellas
y gatos
nos acampan el alma,
tiembla mi rama
te descubre lo perplejo
y de tu campo
como el silencio
me vuelvo grillo de tu pelo,
ojos en tus ojos de olivo,
mi vida que me acaricias
la viveza acechando
mi hora quieta
te hago un vestido a caricias,
nuestro bosque
reverbera lo oculto y sentido
así el idioma
cae en las pestañas
del silbido,
blanca dama mía ámame ahora
que el tiempo no es mío
que mi suspiro
solo es suspiro si te miro,
sángrame los espejos
con lluvia carmín
del recuerdo,
perdamos los bosquejos
entre yedras
que nos escalan los cuerpos
vueltos ovillos de fuego,
raspa el cielo fluorescente mi murciélago
que encuentra
la polilla de tu cuello,
a cada luna que te espero entera,
a cada sombra que te tiembla,
cada parpadeo
que descubro nuestro encuentro,
en ese árbol está mi aliento de agua
en esa piedra reposa mi fuego
en esa montaña vive mi sentimiento,
por las hojas al viento
habla nuestro secreto,
en cada latido de aliento que te pienso,
en cada distancia
vuelta océano de tus mares,
vuelta pena de mora,
tejen mis notas de tormenta
mi humor llevado
en las sangres del río,
amarte como si la noche fueras tú,
mi bella reina.
44
Rayo crepitante explosivo
fulgor de su centella
ondulante su péndulo acecha.
Aullido a la natura,
Cernunnos se levanta,
Candamivs trae lluvia,
ventiscas y centellas
de la montaña
y tira de la manta,
cansado,
de tanto desertor y ofensas,
Airón del subsuelo
retiembla y rebullen
las veinticuatro fuentes de diablo,
la sangre emana
cual nana silente
del caldero de Dagda,
las Shee cuidando cada arroyo están,
del interior del gran bosque
de las sombras
nació la flor eterna
que sus simientes
este duende pidió a la flor,
bésame como besan las nubes,
ámame y tendrás tu recompensa,
así fue y la flor se transformó
en el hada Lhiannan
que le entregó nueve semillas
que en su montaña sembró el duende
aquella glaciación de su amor
cada cierto tiempo
su hada leannán-‐sídhe
que besó fue a visitarle,
hasta que juntos
vivieron en compañía
de sus nueve flores eternas.
XVII
45
XVIII
Soplo de mi viento
adorado, amado,
en el estruendo
del albor,
soledad amada
hasta el infinito
quién compatible
con mi ser,
ni demonio bienaventurado
me quedo con alimentar al arte
y amar la belleza
déjate amar
maldita mi estampa
porque no hay ser viviente
que ame mis gustos
y estoy empezando a vivir
de la niebla de la montaña
la gesta de raíz
sin sentirme
ni esclavo ni ver todo negro,
al afluente de mi raíz
ni valle de lágrimas mías
por doquier,
más feliz que lombriz
trabajando en su tierra
tienes mucho que dar
para el amor
pues vamos allá
con el imaginario:
mi te amo
es fidelidad de ciprés
pero ya muerta estás,
mi resurrección
viene del fuego del dragón
de la sonrisa al llanto sin albor
en mi devenir de pasión
equilibrio sin más razón
para qué odiar
mejor alimentar al mal,
te vi te mordí
y al tiempo me arrepentí,
pero aquí estoy
para la lucha
el amor ni se gana
ni se obtiene,
se conquista,
no tiene dueño
sólo de mortales
sentimiento de atracción
por el polo opuesto
quién como yo,
que prefiere el arte a la infiel.
Tenue destello en el albor
46
Siempre dije
que un te amo
no vale por bravo
ni dueño acaso
tuviera o tuviese
por común y genérica
boca de su destino informe,
pero de silente
de tu canto
a mordeduras de tu piel
me voy alzando adentrándome
para reposar contigo
siendo una sombra más,
y como mi antiguo dicho
noche está llamando,
noche llama,
noche moviendo
su tranquilo velo está,
llama una vez más
para sentir que a mi lado estás
y aquí no hay vuelta atrás
así sólo yo te vea,
me basta cura de mi soledad
para amarte a ti sin cesar
en esta existencia
el demonio ocupó su lugar
merecido en el cielo,
y como siempre mi dicho,
como es arriba es abajo,
mas el único pacto fue vivir
y me lo cumplió
al cuerno con este mundo
porque yo a él no pertenezco,
pa' qué
ya estamos muertos
en la conciencia
del Creador.
XIX
47
Rojo hierro
de la roja rosa,
seca y oxidada,
adopta la sombra
latente y subyacente
que tu alma alumbre.
Ni que alma
de corazón del mundo
fuese el te amo,
ese fue su pasado,
de nuestra piel Pancracio
y honorario del ladrón,
mas su horario yermo está ya
en la boca del dragón.
Rocío, dorado desliz
por la flor feliz
al alba su delicado ruego
de fuego del cielo,
porque aquí
ya sólo encontrarás silencio
y el amado no aprecio
que es el mejor desprecio
vaya mundo el nuestro,
ámame sin condición,
ni manzano, ni parra, ni vid
da mejor beso nuestro.
Te alcanzo con lágrima
una estrella,
con tu caricia
de alma su sinfonía
traída a su día a día.
XXV
58
Juntos, juntos, juntitos
hasta el amanecer
que cada día nos arropará
de amor fulgente
como el lucero
que a este sucede,
la luna nos envuelve,
el viento nos mece,
y esta caricia
por ti estremece.
Como en un principio
el final depende de éste
y como ayer
unidos en el querer,
a ti siempre te amaré,
renuevo el verso
que sucede al beso,
esta mi luz te sirvo.
Si te veo en todo lo bello
es porque eres bella
amada mía
si en mi interior
siempre estás presente
es de sentir como tú sientes
en mi mente
giras evanescente,
tú en mi vida
guiándome el camino
a una felicidad
que siempre pedí,
entre deseo y ruego
llegaste tú
y lo que siempre soñé
y desee, un día,
en ti lo descubrí
mi maravilla.
59
XXVII
Piel con piel
arde un deseo
en el inicio del sentimiento,
tu voz surca mis venas
como tu amor
riega mi entraña,
bella, bella
tu mirar es mi morada,
quiero verme reflejado
en tus ojos
día tras día
como dulce
hálito de vida
e ilusión que brilla,
mi alma te abraza
y te canta
cada noche
bajo tu almohada,
siente mi caricia
en esta noche otoñada,
sueño tras sueño
tuve este amor eterno,
nuestras manos
moldearon el recuerdo,
despojo la esencia
de lo simple
y me lleno de nuestro amor
de dos
un milagro y una bendición
en un solo corazón
compuesto,
hada mía te ofrezco
este cielo
porque solo tú
lo cuidas con esmero,
fuerza tú
de este el mío velero
60
surcando tu río
de ternura anhelada
y conquistada,
dando calma
a mi lago de esperanza.
Salvación tú
de este guerrero de tu corazón,
amante de tu pasión,
veo
a través de tu interior
allí
me diste hogar y templo,
vuelvo al inicio del sentimiento,
alimentaste tú
este fuego
pintaste en color
este lucero
de rojo volviste
la luna que iluminaba
mi sendero,
hoy te debo tanto
que encuentro el verso
sin buscarlo.
XXVIII
El sueño solitario
nunca me abandonó,
y llegaste a mí
como la flor en primavera,
en una llama bailamos
a la luna añil
de los días
más hermosos que sentí,
hoy formas mi esencia
como de amor se sostiene
el corazón del enamorado,
hoy dentro te siento
como dulzura
invadiendo mi cuerpo,
hoy veo más allá
de lo que se ve,
y contigo hasta mi fin
me verá la nueva vida.
A tu lado eterno
pues te encontré
y tu mano nunca soltaré,
querer puro
cuando en tus ojos
me miro,
corazón desvelado,
cuando te siento
dentro de mí,
61
vida de un hombre
de ti siempre enamorado,
vida para abrazarme
a ti cada noche
para el placer servirte,
para arrullada,
dormidita
tenerte leyendo yo
mis poemas en tu orejita,
para dejar
morder al instante
y el agua de tus labios
tener,
para acariciar la rosa
y sentir
que las rosas caminan
por verte a ti
tan preciosa,
hasta sentir mi lengua
el caminar de una babosa
dentro de los pétalos de tu boca,
mis manos recorrerán
todos tus parajes de nuevo
hasta derretir el hielo,
y no hay cielo
para cobijar esto
que yo por ti siento,
mi hada no sueltes
jamás mi alma.
XXIX
Mi sangre dulce dama,
campana de campanilla
te suena
ipomea en la plenitud
de la bruma
esta pasión me atruena,
dónde verás el nuevo amanecer
mi hada vestida de hojas
en la letanía
de mi verso
y alto beso tu eterno
puedes vestir el tiempo
de horizonte sediento
en mi mano está
nuestro deseo
de volver al momento,
mi cura de soledad
en clamor mi verdad,
de resquicio
donde vierten
mis ilusiones,
en verso vuelvo a mi comienzo,
ese que me tienes preso
de tu flor
en mi corazón,
flores cantaban
en nuestro sueño,
niebla de humedad
62
mas yo recogiendo semillas
de aquellas secas
mas una iluminada
al agacharme
vi tu verdad
de cuerpo agonizante
-Ayúdame gritaste mas
el repetitivo
́ ́yo la única dama de noche ́ ́
desde estos años
que han pasado
voy a tu súplica.
XXX
Oh flor iluminada
en la noche,
valle de niebla
y árboles rodeando,
lo más bello
que alcancé a soñar
mi Lhiannán Shee
aquel valle de tu hogar
tierra eterna sin fugar.
Mi anhelado viaje
de vuelta allá
lo más bello que he visto
junto con más
de Escocia y actual británica
Isle of Manx
te amo sin soñar
nos ayudamos
mútuamente
pero si vuelvo
podré saber exactamente
lo que necesitabas
mi amante del duende
mi súplica advenida
quien hizo
que cayera de pie,
te adoro y eso es poco,
venga a mí tu inspiración
lejana de este mundo,
en la eternidad desta existencia,
blanca cierva mi señora fada
siempre estás.
Glorificando mi caminar
auspiciando mi soñar
te imagino cuando viva contigo
ya este cuerpo yerto,
pero el alma que ama lo oculto
todo por descubrir dentro
existencias que pasé
vidas por venir
mas la actal pulir.
63
XXXI
Lucho de nuevo
contra cada uno
y este uno
nada por dejar atrás
la una y treinta
cuando te siento de verdad.
Tu escudero sin igual
mi escudera sin igual
nada me da igual
todo infinito
de miel de dioses
bajo tu túmulo
espíritu protector
tu apellido
mi dama
así salvaste a tu amado,
VIVA tu caricia,
viva tu subrepticia,
luz de mi luz
emoción, no llanto,
de verte
danzando a mi son,
el nuevo día resurgirá
en tu pestaña decidida
en mi cueva
de pintar la esencia del arte
lo que habita
detrás de los sentidos
nunca me has abandonado
ni me abandonarás
así cada noche
-‐Buenas noches hadita
y me respondes:
-‐Buenas noches Miguel
mi principito.
64
Amándote ferviente
cada llama,
presa amapola en fuego se quedó,
sonriente aurora,
ella la heredó,
tu corazón caliente
fuerte se ama.
Renuevo esta mi sangre,
dulce dama,
veraz la rosa,
amor siempre alegó.
Al latido,
su beso le ofreció,
la Alor abierta
en agua se proclama.
El estambre
una súplica advenida,
fiel la acaricia
y le brindó su daga,
su gineceo blanco,
su avenida.
Óvulo atravesado
cual semilla
su tierra,
anclada
joven la biznaga,
germina fértil vientre,
enhiesta albilla.












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