Piedra hundida
mi camino,
que te veo, de huella azur,
aire hendido
sosteniendo gráciles alas
plantas peleaban
entre reino mineral,
mientras el basalto deslizaba
la aflicción de lava fundida,
fuego elemento hermético,
dador de virtud destructora
agua solidificas hasta el humilde canto,
luna asoma que retorna a las pupilas.
Prendiendo la noche
toda maullidos,
lo que tuve casi trasparente,
capaz humedecer los muros
a mirada tierna.
Grietas en lluvia
y manos conteniendo un pulso de arena,
Mar en ojos
que celestes rompen nubes,
alegría que envejece al amor
carne es espada,
y desnudez precepto,
que hinca las espuelas la bestia.
Tren de caricias
que en mí se inmola,
herraje a la estación de origen,
el silencio es granate cuchillo de los besos,
cicatriz larga, nave y naufragio,
sí creo en los ángeles,
noche de luz apagada,
dolor, grito de muerte insomne.
Cáliz que caben poso, y fondo de luz
espiral, que el hombre es el cuchillo,
luz es cuestionamiento,
y ponzoña riega mis páginas,
dolor inutil compartiendo una piedra
inmarcesible.
El Inocente Miguel ESTEBAN Martínez García
Förüq
Guadalajara España
A 15-10-2026





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